Con una extensión de 19.500 hectáreas de bosques nubosos, secundarios y primarios, la Reserva Forestal Fortuna se constituye en un importante contribuyente del Corredor Biológico Mesoamericano. Debido a la importancia que reviste su amplia biodiversidad, fue declarada como Reserva Mundial de la Biósfera.

La Reserva Forestal Fortuna, además, desempeña un papel de vital importancia en la regulación y protección del recurso hídrico que abastece la hidroeléctrica Fortuna S.A., la mayor empresa proveedora de fluido eléctrico de Panamá.

Es un tesoro natural; uno de los bosques nubosos de elevación media más extensos de Centroamérica, con más de 1000 especies de plantas que sirven de hábitat a centenares de especies de aves y, entre otras especies animales, 40 especies de mamíferos y 70 especies de anfibios y reptiles.

Un destino ideal, donde científicos, ecologistas y turistas tienen la oportunidad de encontrarse con el quetzal, el colibrí de vientre negro, tangara de costados negros, tucancito negro, trogones y pájaros sombrilla, zorros, armadillos, musarañas, nutria de río, ocelotes, pumas y jaguares.

Fortuna es una de las represas más grandes de Panamá. Además de haberse convertido en un área protegida que contribuye en los esfuerzos mundiales por reducir el calentamiento de la Tierra, reviste un interés primordial del gobierno de proteger la cuenca, cuyas aguas desembocan en la represa y descargan hacia el río Chiriquí.

Esta área protegida colinda con la división continental de aguas de Bocas del Toro, en los distritos de Gualaca y San Lorenzo, en la provincia de Chiriquí y en ella se encuentra una estación de investigación del Instituto Tropical Smithsoniano y un alojamiento para los visitantes que deseen pasar la noche en la reserva.

El Instituto Tropical Smithsonian tiene una pequeña estación de investigación dentro de la reserva. Fundada en la década de 1970, la estación ayuda a medir el efecto de la infraestructura, incluyendo la cuenca, el oleoducto de petróleo y una carretera cercana, en la reserva. La estación dispone de un alojamiento básico para los visitantes que deseen pasar la noche en la reserva.

Con una extensión de 19.500 hectáreas de bosques nubosos, secundarios y primarios, la Reserva Forestal Fortuna se constituye en un importante contribuyente del Corredor Biológico Mesoamericano. Debido a la importancia que reviste su amplia biodiversidad, fue declarada como Reserva Mundial de la Biósfera.

La Reserva Forestal Fortuna, además, desempeña un papel de vital importancia en la regulación y protección del recurso hídrico que abastece la hidroeléctrica Fortuna S.A., la mayor empresa proveedora de fluido eléctrico de Panamá.

Es un tesoro natural; uno de los bosques nubosos de elevación media más extensos de Centroamérica, con más de 1000 especies de plantas que sirven de hábitat a centenares de especies de aves y, entre otras especies animales, 40 especies de mamíferos y 70 especies de anfibios y reptiles.

Un destino ideal, donde científicos, ecologistas y turistas tienen la oportunidad de encontrarse con el quetzal, el colibrí de vientre negro, tangara de costados negros, tucancito negro, trogones y pájaros sombrilla, zorros, armadillos, musarañas, nutria de río, ocelotes, pumas y jaguares.

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